Hoy se celebra La Virgen de la Paloma, y Cristina y Ana me han traido un pain d´epices. Este pan es un recuerdo y un sabor de mi infancia. Nos lo hacia su abuela, Doña Olga, cuando ibamos a merendar a su casa. Reconozco que me encanta y que me ha hecho mucha ilusion, asi que he pensado que la ocasion merecia que decorara un poco la mesa.
Es una mesa de merienda sencilla e improvisada, con un mantel de flores, dos floreros con unas flores del campo y unas servilletas de color.

Los detalles campiranos siempre me han parecido algo tan acogedor...
ResponderEliminarpor cierto: ¡Que rico se ve el pan!
Paloma, pase para visitar tu blog y de paso contarte que escribí sobre tu mesa de carnaval en el blog, por si quieres darte una vuelta y leerlo!....
Espero que te agrade!
Saludos!
Gracias Diego, ya he pasado por tu blog y te agradezco mucho tus comentarios. El pan estaba buenisimo, pero creo que mi cintura... tambien lo va a agradecer.... Un saludo. Paloma.
ResponderEliminarLa mesa tan bonita como siempre pero ¿Qué tal le quedó a mi hermana el regalo? ¿Es como el de mami? Besos gordos
ResponderEliminarAna, estaba buenisimo, pero es un peligro...casi me lo como entero de una sentada.....y por unos momentos he regresado a la infancia.......
ResponderEliminar